Antes de nada queremos deciros que echéis una ojeada a los 3 últimos post porque hemos añadido fotos ya que tubimos unos problemillas con el correo y no pudimos poner al al principio. Volver para atrás y darle un vistazo a ver que os parecen.
Hoy ha sido nuestro primer día entero en Shanghai y hay que decir que nos ha costado un poco volver a la ciudad después de estos últimos días en el campo y con un ambiente más rural y caótico. Como ayer en la estación, hoy domingo nos hemos encontrado una ciudad abarrotada de turistas (en su mayoría chinos) y cuando decimos abarrotada nos referimos que en algunos momentos era agobiante la cantidad de gente que teníamos alrededor en el metro, centros comerciales, por la calle...
A todo esto hay que añadirle que a partir de las 11 de la mañana se nos ha puesto a llover y todavía ahora a las 9 de la noche sigue lloviendo. Con este tiempo podéis imaginar que habían pocas opciones de turismo en la ciudad.
De buena mañana hemos ido a pasear por el Bund, que sería como la zona más antigua de Shanghai con edificios coloniales que mucho recuerdan a ciudades europeas como la misma Barcelona. Desde allí teníamos unas vistas muy chulas de los rascacielos del otro lado del río, la zona comercial y financiera de Pudong. La verdad es que es muy chulo y nos ha recordado a Hong Kong, un poco deslucido por las nubes y neblina que empezadaba a asomarse.
Con la lluvia, en chancletas y con un solo paraguas, hemos decidido ir a resguardarnos a un centro comercial. Y así hemos pasado el día: de centro comercial a centro comercial, escaleras arriba, escaleras abajo... y no paraban de salir tiendas y tiendas de todas partes, centros comerciales literalmente unos al lado de los otros, con 8 y 9 pisos y la mayoría con tiendas exclusivas o precios occidentales. Las que nos han llamado más la atención eran las plantas bajas, pasillos subterraneos para cruzar calles llenas de tiendas y paraditas sin tanto caché en las que se podía regatear. Se nota que Shanghai es una ciudad que está en plena ebullición consumista, sobretodo a causa de la Expo.
Lo que peor llevamos es que la gente es muy diferente a la del campo. Aqui en general son muy poco respetuosos, te empujan, se cuelan, no te piden disculpas si te dan sin querer, chillan mucho... la verdad es que en nuestro primer día hemos quedado un poco desencantados con la ciudad. Pero no perdemos la esperanza, aun nos quedan un par de días para descubrir los rincones más interesantes de esta ciudad (si el tiempo nos lo permite... y sinó también).
Un abrazo a todos desde Shanghai!!!
Ya te lo dije Mick!! Llevate el chubasquero...
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