sábado, 10 de julio de 2010

Día 9: ¿Vuelta a Guilin?








Hoy ha sido un dia con luces y sombras. Primero nos hemos despedido de nuestro querido hostal Yangshuo Outside Inn, el cual os recomendamos y al cual esperamos volver, eso si, cogiendo una habitación con aire acondicionado.

Luego se suponia que ibamos a llegar en tren hasta Wuhan, dormir allí y al dia siguiente otro tren a Shanghai. Pero al final no ha podido ser asi. Hemos llegado a Yangshuo y hemos cogido un autobús hasta Guilin. Teníamos que coger el express, que se supone que va directo, pero una señora china ha venido gritándonos "cuilín, cuilín!" y al final hemos subido. Nos quería timar haciéndonos pagar 18 yuanes precio de turista, mientras veíamos que los locales estaban pagando 15. Pero Miri y Carlos son muy buenos con esto y no han dejado que nos engañara. La señora ha refunfuñado mucho en chino pero nos ha dado lo mismo. Total, que al no coger el express, el viaje se ha alargado por las muchas paradas que hemos hecho en las que la china gritona iba recolocando a la gente a su aire.

Hemos llegado a la estación de trenes de Guilin. Colas larguísimas en las taquillas, mucho calor. Estabábamos en una taquilla haciendo cola durante media hora y luego nos la han cerrado casi en los morros. Hemos tenido que cambiar a otra y hacer casi una hora... y cuando quedaba poco nos hemos enterado que no se podía pagar con targeta... sal corriendo a buscar un cajero... (no es tarea fácil, os lo aseguro) y cuando por fin después de todo el jaleo le hacemos entender en chino a la taquillera lo que queremos nos dice que NO, que no hay billetes... nos hemos quedado muertos, así que cambio de planes.

Suerte del ice tea frío que nos hemos tomado en un momento de desesperación y nos ha refrescasdo las ideas. Hemos decidido finalmente volver al Wada Hostel (donde estubimos alojados días atrás en Guilin) y coger vuelos directos para mañana a Shanghai, que aunque salgan carillos nos ahorran 24 horas de viaje en tren.

Así que hemos cogido un carromato al hostal, había alojamiento y nos hemos tomado la tarde de paseo. relax y regateo. Esto del regateo del que tanto hablamos es algo muy divertido y a veces te acabas echando unas risas con los vendedores porque es algo de su cultura que les gusta. Como digo, Miri y Carlos son unos expertos y yo me río mucho mirándolos.

Esta tarde después de esta mañana estresante, ha habido tiempo para otro capricho. Miri se ha hecho una manicura y una pedicura por 12 euros. Y yo al final me he animado y he salido también con los pies relucientes.

Mañana supongo que nos tomaremos la mañana con la calma y después de comer iremos hacia el aeropuerto para llegar por la noche a Shanghai.

1 comentario:

  1. Me encantaría una pedicura china, jajajaj!! No sé porque no me salen todos los comentarios que os escribo :-(
    Besitos a los tres... menudo viaje!! me encantaría estar con vosotros!!!

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